Circuito de protección
Las unidades de baterías comerciales de Li-Ion contienen
dispositivos de
protección redundantes para brindar seguridad en toda
circunstancia. Normalmente, se abre un FET (Field-Effect Transistor)
si la tensión de carga de cualquier celda alcanza 4.30V,
y se activa un fusible si la temperatura de la celda se acerca
a los 90º C (194º F). Además, un interruptor
de presión en cada celda interrumpe permanentemente
la corriente de carga si se excede él limite de seguridad
de presión, y los circuitos de control internos de
tensión cortan la batería en los puntos de tensión
bajos y altos. Se hacen excepciones en el caso de unidades
de espínela prismática y cilíndrica que
contengan solamente una o dos celdas.
La batería de Li-Ion se descarga normalmente a 3
voltios por celda. La energía de corte más baja
de «baja tensión» es de 2.5V/celda. Sin
embargo, durante almacenamiento prolongado, es posible una
descarga por debajo de este nivel de tensión. Los fabricantes
recomiendan carga por goteo para levantar dicha batería
gradualmente hasta la zona de tensión «aceptable».
No todos los cargadores se diseñan para aplicar una
carga cuando una batería de Li-Ion ha bajado por debajo
de 2.5V/celda.
Algunas baterías ofrecen un corte de tensión
extremadamente bajo que
desconecta permanentemente la unidad si una celda cae debajo
de 1.5 voltios.Esta precaución se hace para prohibir
la recarga si la batería ha permanecido en una condición
inaceptable de tensión. Una descarga profunda causa
recubrimiento de cobre, lo cual puede llevar a un cortocircuito
en la celda.
La mayoría de los fabricantes no venden celdas de
Li-Ion sueltas sino que lo
hacen en conjuntos de baterías completas, con circuito
de protección. Esta
precaución es entendible cuando se considera el peligro
de explosión e incendiosi la batería se carga
y se descarga más allá de los límites
de seguridad.
Una preocupación mayor surge si la electricidad estática
o un cargador
defectuoso han podido destruir el circuito de protección
de la batería. Dicho
daño causa a menudo que los interruptores transistorizados
se fundan y queden en forma permanente en la posición
"ON" sin conocimiento del usuario. Una batería
con el circuito de protección defectuoso puede funcionar
normalmente pero no proporciona la seguridad requerida. Si
se la carga más allá de los límites de
seguridad de tensión con un cargador accesorio de diseño
pobre, la batería puede calentarse, hincharse y en
algunos casos ventear llamas. El realizar un cortocircuito
en dicha batería también puede ser arriesgado.
Analizadores para las baterías Litio-Ion
En el pasado, se usaron analizadores de batería para
restaurar aquellas afectadas por «memoria». Con
las baterías libres de níquel de hoy en día,
la memoria ya no es más un problema y el énfasis
de un analizador está cambiando a la comprobación
de rendimiento de batería, control de calidad y prueba
rápida.
La sabiduría convencional dice que una nueva batería
siempre funciona sin
problemas. A pesar de ello, muchos usuarios saben que una
batería nueva de fábrica no siempre cumple con
las especificaciones del fabricante. Con un analizador de
batería, todas las baterías nuevas pueden verificarse
como parte de un procedimiento de control de calidad. Además,
se pueden hacer demandas de garantía si la capacidad
cae por debajo del nivel especificado al final del periodo
de garantía.
La vida típica de una batería Li-Ion es de
300-500 ciclos de descarga/carga o dos años desde su
fabricación. La pérdida de capacidad de la batería
ocurre gradualmente y a menudo sin el conocimiento del usuario.
Aunque totalmente cargada, la batería eventualmente
retrocede a un punto donde puede tener menos de la mitad de
su capacidad original. La función del analizador de
baterías es identificar estas baterías débiles
y «retirarlas».
El analizador de baterías también puede usarse
para solucionar la causa de
tiempos cortos de operación. El cargador puede no proporcionar
una carga
plena o el dispositivo portátil puede absorber más
corriente que la esperada.
Muchos de los analizadores de batería de hoy en día
pueden simular la firma de carga de un dispositivo digital
y verificar el tiempo de operación basándose
en la capacidad de batería disponible.
Quizás el rasgo más importante de los analizadores
de baterías modernos sea la habilidad de leer la resistencia
interna de la batería. Como parte del
envejecimiento natural, la resistencia interna de una batería
Li-Ion aumenta
gradualmente debido a la oxidación de las celdas. Cuanto
más alta la resistencia, menos energía puede
entregar la batería.
En Cadex, hemos desarrollado un método de pulso para
medir la resistencia interna de la batería. Conocido
como OhmTestä, en cinco segundos se obtiene la lectura
en mili-ohmios (m?) sin descargar la batería. Disponible
con los analizadores de batería C7000, el programa
OhmTestä permite la prueba de un gran volumen de baterías
en cuestión de minutos. Esta técnica es especialmente
útil para organizaciones que necesitan verificar la
condición de un lote de baterías antes de ser
entregadas.
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