Mantenimiento de baterías, disciplina pobremente
comprendida
Las Seguridad Pública
Las organizaciones tienden a posponer el mantenimiento de
baterías hasta que se presenta una situación
de crisis. Recuerdo una historia en la que una brigada de
incendio que usaba radios portátiles experimentó
problemas
crónicos de comunicación, sobre todo durante
actividades que duran más de dos horas. El síntoma
se manifestó en sus radios al no transmitir, aunque
la recepción trabajaba bien. Esta situación
hizo que los bomberos quedaran en una posición extraña
al no estar prevenidos de que sus transmisiones no se escuchaban.
La brigada antiincendio adquirió un analizador de
baterías Cadex y todas las baterías se repararon
por medio de ejercicio y métodos de reacondicionamiento
para restaurar la capacidad perdida. Las baterías que
no se recuperaron a la capacidad deseada de diseño
prefijada fueron reemplazadas..
Poco después de esto, la brigada antiincendio tuvo
que acudir a una llamada por más de diez horas, lo
que exigió mucho tráfico de radio. Para asombro
de ellos, ninguna de las radios portátiles falló.
El éxito de esta operación se debió al
rendimiento excelente de las baterías.
El día siguiente, el capitán de la brigada
de incendio se contactó personalmente con el fabricante
del analizador de baterías y le hizo llegar sus felicitaciones
por el rendimiento extraordinario del dispositivo.
Alistamiento de emergencia
Las baterías puestas en estado de espera prolongado
normalmente fallan cuando se las pone a prueba. Ese fue el
caso cuando un representante de Cadex fue autorizado a visitar
las instalaciones estatales de Manejo de Emergencia de una
importante ciudad norteamericana. En las instalaciones subterráneas
fortificadas, se guardaban más de mil baterías
en cargadores. Las luces verdes brillaban, indicando que las
baterías estaban listas con el mínimo aviso.
El funcionario a cargo erguido y con una voz segura dijo:
"Estamos preparados para cualquier emergencia."
El vendedor le pidió al funcionario una batería
del cargador al azar para verificar su condición. A
los pocos segundos el analizador de la batería detectó
una condición de falla. Para reparar lo sucedido, el
funcionario le dio otra batería del banco de carga,
y esa también falló. La tercera batería
también falló.
Escenas como éstas son bastante comunes. Lo que molesta
es que se hace poco para corregir la falla en el sistema después
que se descubre. Normalmente, no hay fondos adicionales disponibles
en cualquier momento. Lo único que puede hacer el funcionario
es orar para que no ocurra ninguna emergencia.
Fuerzas Armadas
Otro grupo de usuarios que usa mucho las baterías
es el de las fuerzas armadas. Las organizaciones de defensa
se enorgullecen de usar las de mejor calidad y el equipo de
mejor rendimiento. Cuando se trata de baterías, sin
embargo, hay una aparente falta de disciplina, y frecuentemente
el mantenimiento se descuida. A menudo, las baterías
escapan el rigor de una inspección militar completa
y sólo se verifica la apariencia visual. Se hace poco
por llevar un registro de la condición de la batería,
número de ciclo y edad. Eventualmente, las baterías
débiles se mezclan con las nuevas y el sistema se torna
inestable. Como ilustra la
Figura 7, los soldados portadores de baterías llevan
poder y también piedras.
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Figura 7 Soldado es cargado con piedras en vez de
baterías
Sin un sistema que retire sistemáticamente las
baterías débiles, el beneficio de la batería
ultramoderna y de ultra capacidad se diluye.
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